Home / Negocios / Ladrones de productividad, parte 3/4: hábitos tóxicos y cómo romperlos

Ladrones de productividad, parte 3/4: hábitos tóxicos y cómo romperlos

Esta es la tercera publicación de nuestra serie sobre ladrones de productividad, esos hábitos y distracciones que le impiden alcanzar su máximo potencial. Echa un vistazo a nuestras publicaciones anteriores sobre "Fractured Focus" y "Decision Fatigue". ¿Alguna vez has trabajado y no recuerdas cómo llegaste allí? Debes haberte cepillado los dientes, ducharte y luchar en el tráfico, pero no recuerdas haberlo hecho. Esto puede suceder porque su rutina matutina es un hábito que apenas requiere un pensamiento consciente y probablemente no sea el único. ¿Qué pasa con el queso danés a media mañana, la dilación antes de un gran proyecto o las horas de redes sociales que superaron las visitas al gimnasio? Si elige conscientemente rutinas como estas porque lo llevan a la realización, ¡hágalo! Pero si los hace sin pensar realmente o cuando prefiere hacer otra cosa, pregúntese: ¿qué pasaría si, en cambio, pudiera poner en el piloto automático los comportamientos productivos que desea adoptar? Hoy estamos explorando cómo puede hacer que sus hábitos de producción sean más automáticos y darle cuatro pasos para crear mejores rutinas. Nota: si lo tuvimos "productivo" y está listo para entrar en acción, continúe. ¿Cómo formamos hábitos? "Cuando surge un hábito, el cerebro deja de participar plenamente en el pensamiento consciente". —Charles Duhigg En su libro "The Power of Habit", el autor Charles Duhigg examina la ciencia de la formación de hábitos y la describe como un ciclo de comportamiento en tres partes: una férula que se activa automáticamente el cerebro Una rutina que consiste en algún tipo de acción Una recompensa que fortalece el ciclo al brindarle una buena sensación De modo que una férula podría ser una sensación de ansiedad que siente cuando un proyecto involucrado llega a su escritorio. La ansiedad provoca un deseo de alivio que satisface la rutina de, por ejemplo, comer un queso danés. El danés te da una recompensa, una sensación de placer que alivia momentáneamente la ansiedad. Cuanto más satisfaga un cierto deseo con la misma rutina, más su cerebro relegará ese hábito a algunas de sus regiones más primitivas, que pueden evitar su juicio consciente (es decir, mejor). Nicholas Carr, del que ya hemos hablado en esta serie, enfatiza que "… mientras repetimos una experiencia, los enlaces sinápticos entre las neuronas responsables de ella se vuelven más fuertes y abundantes". Agrega que, aunque esta repetición nos ayuda a adquirir nuevas habilidades, "también puede implicar hábitos indeseables". Charles Duhigg explica además esta trinchera, diciendo: "Cuando surge un hábito, el cerebro deja de participar plenamente en el pensamiento consciente". ¿Cómo se rompe el ciclo del hábito? La buena noticia es que el ciclo del hábito es un sistema antiguo que no cambiará pronto. Esto lo hace predecible. Y dado que es posible hacer que casi todas las rutinas se conviertan en un comportamiento automático, la misma capacidad de actuar inconscientemente que puede hacerte mirar el teléfono durante horas después de que te dijeras que pararas también puede funcionar para ti. Según Charles Duhigg, "… para cambiar un viejo hábito, tienes que enfrentar una vieja lujuria. Tienes que mantener las mismas señales y las mismas recompensas que antes, y alimentar el deseo ingresando a una nueva rutina. "(Énfasis agregado) Con eso en mente, aquí hay cuatro pasos para cambiar sus rutinas: observar y registrar. Primero, solo tenga en cuenta sus rutinas. Observe cuando toma una acción improductiva con la fuerza del hábito. En ese momento, pregúntate qué …

Puedes leer el articulo completo (en ingles) Aquí

Sobre Judith Nuñez

Check Also

Ladrones de productividad, parte 4: cómo la presión rompe los buenos hábitos y cómo prevenirla

Esta es la cuarta publicación de nuestra serie sobre ladrones de productividad, esos hábitos y …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: